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'Los LGBTI no le tenemos temor al Procurador': Colombia Diversa

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Directora de la organización habla de la importancia del matrimonio igualitario.

Los ojos de Marcela Sánchez, la directora de Colombia Diversa, que es una de las organizaciones más representativas de la comunidad LGBTI, alcanzan a humedecerse, y su voz intenta quebrarse también, justo en el momento en el que recuerda el día en el que el Congreso hundió el proyecto para reglamentar el matrimonio entre parejas del mismo sexo.

Dice que es muy duro ver cómo los derechos de toda una comunidad terminan quedando en manos de unos cuantos.

Pero esa fragilidad se vuelve inmediatamente fortaleza cuando asegura que están preparando la defensa de sus derechos contra todo tipo de discriminación que se pueda presentar el próximo 21 de junio, cuando vayan a casarse. Y afirma que ni siquiera tiene temor de lo que pueda intentar el procurador Alejandro Ordóñez porque, dice ella, él no tiene un poder absoluto.

¿Cuál es la visión de lo que va a pasar el 21 de junio?

Hay dos posibles interpretaciones de la sentencia de la Corte Constitucional: una que dice que no hay matrimonio, que es la que están manejando los notarios; y la otra, que es la nuestra, la del fiscal y la de algunos exmagistrados, que dice que sí hay matrimonio. Creo que lo que va a pasar es que va a haber algunos matrimonios y otros que van a decir que no, entonces ahí vamos a tener que poner tutelas.

¿Están preparando un formato de tutela?

Se van a preparar los formatos de esas solicitudes y tutelas porque realmente nuestra apuesta es por el matrimonio civil y no por ningún tipo de figura discriminatoria. Por eso nosotros tenemos unión libre en Colombia, y no una unión cualquiera. Porque la unión libre en Colombia es igual tanto para homosexuales como para heterosexuales. Mal haríamos ahora en contradecirnos y aceptar una figura de segunda para un grupo de segunda, cuando podríamos tener la posibilidad del matrimonio como igualdad.

¿Qué han adelantado sobre ese formato?

En estudiar exactamente cuál es la interpretación de la sentencia de la Corte. En mirarla desde el punto de vista de los derechos constitucionales. Nos estamos llenando de argumentos de por qué sí es válida la interpretación de matrimonio, porque no es que sea un capricho nuestro, sino que es con base en lo dicho por la Corte, ya que no se puede leer la parte de los contratos solemnes desarticulada del resto de la sentencia, ni de la jurisprudencia de la Corte sobre las familias y parejas del mismo sexo.

Habla de llenarse de argumentos, ¿cuáles son?

El único contrato que protege a la familia en Colombia es el matrimonio civil, que es de orden público y es regulado por la ley. No habría una razón para que en un Estado donde los asuntos de familia tienen que ver con orden público, a las parejas del mismo sexo nos manden a regular, mediante contratos entre dos personas, contratos privados que no se sabe quién los regula y que no tienen tradición jurídica en Colombia. No entiendo por qué tanta creatividad y tanta interpretación con este asunto.

¿Piensan en otro proyecto al Congreso?

Hay una confusión que tienen en el Congreso, y es que no es solamente que ellos hayan tenido hasta el 20 de junio para reglamentar este tema; no, lo pueden hacer en cualquier año. Cuando quieran, si tiene libertad legislativa, por supuesto.

¿Hay algún temor frente al papel que pueda jugar el procurador Alejandro Ordóñez, y en que se pueda convertir en ese gran obstáculo del matrimonio igualitario?

Ya está siendo un obstáculo en términos de que la Procuraduría tiene otras muchas funciones que no son solamente oponerse a las parejas del mismo sexo. Realmente no hemos conocido la primera vez que el Procurador haya ejercido sus otras funciones en favorecer a las personas LGTBI; al contrario, no ha hecho sino obsesionarse con el tema de las parejas del mismo sexo, oponiéndose al matrimonio. Primero intervino en la Corte Constitucional de forma negativa; cuando salió la sentencia puso una nulidad; cuando la sentencia dijo que somos familia, él ha insistido en decir que no lo somos. De manera que uno puede decir que ya el Procurador está incumpliendo la sentencia de la Corte al decir lo contrario que dice la sentencia en público. Además, él ya anunció que va a hacer su función disciplinaria con los notarios que lleguen a incumplir la ley, pero realmente los notarios tienen que cumplir la ley de la jurisprudencia de la Corte.

¿Hay algún temor frente a lo que el Procurador siga haciendo?

Nosotros no tenemos ningún temor del Procurador, pueda que sí lo tengan los notarios que dice que les va a poner procesos disciplinarios si nos casan. Pero pienso que el Estado es más grande que el Procurador. Para eso hay Corte, fiscal y jueces.

Pero en cuanto a esa actividad de él, ¿piensan hacer algo para blindarse?

Hay otras posiciones de expertos en derecho disciplinario que dicen no, que realmente la sentencia en sí misma da elementos muy claros que permiten deducir que los notarios no podrían ser procesados disciplinariamente en caso de que casen a parejas del mismo sexo. Según el Procurador, son interpretaciones meramente académicas, porque él es muy descalificador, pero esa es otra opción. Finalmente, esta es una lucha por los derechos y su interpretación. Nosotros escogemos la más favorable a toda la sociedad colombiana, y no solo para los gais y las lesbianas, sino que es para que todos tengan los mismos derechos y no solamente algunos. El Procurador, por el contrario, escoge la interpretación más restringida. En el fondo es un tema de voluntad política, y no un tema judicial ni jurídico.

Lo que he podido entender es que por más que quiera el Procurador ir en contra del matrimonio igualitario, ¿no podrá hacer nada porque hay otros mecanismos que lo superan?

Claro que podrá hacer y hará, pero el Procurador no es el poder absoluto. No tiene poder absoluto. Este Estado tiene división de poderes, tiene controles, es decir, creo que hemos estado ‘hiperagrandando’ la Procuraduría cuando hay otros poderes del Estado y otras posibilidades. Si aquí hubiera un poder absoluto del Procurador, del Congreso o de la Corte, no estaríamos en una democracia. Y claro que él está haciendo, y va a seguir haciendo, como ya vemos que está amedrentando y amenazando, pero eso no quiere decir que ahí se acabó la discusión por el derecho de las minorías.

El vicepresidente dijo que invitaba a que Colombia Diversa se sentara a hablar con el Procurador. ¿Estarían dispuestos a hablar?

Sobre matrimonio y familia no, porque ahí no tenemos nada que negociar; él dijo que no, y nosotros que sí, entonces qué vamos a hablar. Él cerró el debate. Nosotros no vamos a negociar nuestros derechos, que son parte del derecho natural y constitucional. Nunca nos vamos a encontrar sobre ese tema. Los derechos no se negocian con la Procuraduría. Pero claro que sí nos sentaríamos con el Procurador para hablar de sus otras funciones; por ejemplo, sobre qué hace para promover y prevenir las violaciones contra las personas LGBTI, sobre cuándo ha ejercido su poder preferente, qué vamos a hacer cuando los funcionarios públicos no cumplan el deber y abusan de nosotros. Hay muchos temas para conversar con el Procurador, en los que sí nos gustaría conocer qué ha hecho la Procuraduría.

¿Cómo vieron el tratamiento que le dio el Congreso?

Es obvio que ellos tomaron este tema porque había un exhorto de la Corte, o si no nunca se les hubiera ocurrido tomarlo. Entonces qué pretensiones teníamos nosotros sobre el matrimonio igualitario en el Congreso, ninguna.

¿Qué sintió el día en que vio cómo se hundía el proyecto en Congreso?

Nunca tuvimos esperanza en el Congreso. De allá hemos escuchado las palabras más ofensivas, los discursos más denigrantes; han pisoteado nuestra dignidad como seres humanos. Por eso no teníamos ninguna esperanza, pero sí genera una emoción muy fuerte estar ahí y ver cómo tus derechos están en manos de unos cuantos, que en últimas son los del resto de la sociedad.

¿El trabajo de la Corte ha sido mejor, o también ha evadido el tema?

Si tenemos derechos es por la Corte. Creo que la Corte pudo haber dicho que no el tema del matrimonio igualitario, y sin embargo no dijo eso, sino que exhortó al Congreso para regularlo. Si la Corte dice eso es porque el matrimonio igualitario sí tiene una posibilidad en Colombia.

Con todo este tema y los debates, ¿qué lectura hicieron de la sociedad colombiana y del Gobierno?

Frente al Gobierno no entendemos por qué el silencio durante todo el proceso legislativo, y que justo ahora que decide pronunciarse escoja la versión de la interpretación más restringida, que es la de la Superintendencia de Notariado y Registro. Frente a la sociedad colombiana, sí creo que dimos un paso enorme. En esta ocasión logramos llevar el tema del matrimonio igualitario a la mesa de las familias, al tema del almuerzo, a la conversación del fin de semana; fue un tema que salió del closet realmente.

Un punto que sirvió para ir en contra del matrimonio fue el tema de que se abría una puerta para la adopción, ¿es así?

Eso no es cierto. En Colombia la adopción para las parejas del mismo sexo no existe, pero gais y lesbianas sí adoptan legalmente. No está prohibido. Y viven en pareja; lo que pasa es que esas parejas no están reconocidas por la ley, y quienes se afectan por eso son los niños, pero esas parejas ya existen en la realidad. Viven dos mamás con su hijo, dos papás con su hijo, lo que pasa es que el Estado no las ha reconocido, pero existen. Y por eso no es que se vaya a abrir la puerta; ya está abierta como solteros.

¿Qué opinión tiene de la oposición que realizó el presidente del Congreso, Roy Barreras?

Tiene un discurso que es muy bonito, muy adornado y bien hablado, pero es un discurso que en realidad es de discriminación, es decir, sustenta con palabras muy hermosas que no tenemos derecho a la igualdad.

¿Quisiera saber qué siente usted frente a las declaraciones que hizo al senador conservador Roberto Gerlein?

De un señor que hable en esos términos no tengo mucho que decir. Nosotros esperábamos un debate sobre un proyecto de ley, pero en las declaraciones de Gerlein nunca hubo una opinión calificada y jurídica sobre el tema en discusión en el Congreso. Fueron palabras que lo único que hicieron fue desviar el debate, banalizarlo y ridiculizarlo, que no es de una discusión seria. El proyecto no era sobre las relaciones sexuales de los gais, era sobre el matrimonio.

¿Cómo ve la posición de la Iglesia cuando han hablado que sería un pecado grave que los notarios los casen?

Me parece bien que estén en contra del matrimonio igualitario. Me parece que ellos pueden imponer eso a sus fieles, a las personas creyentes, pero ellos no pueden pretender imponer eso al Estado colombiano porque este es un Estado no confesional. Defiendo profundamente lo que hacen ellos; la Iglesia puede continuar no ordenando mujeres, no casando, está en todo su derecho porque es una empresa privada, puede definir sus reglas para los que están afiliados a ellos, pero el Estado es para todos, y en esa medida tiene que ser amplio y no restringido.

DAVID FERNANDO MONTES A.
Redacción Política

Tomado de: eltiempo.com

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